La Educación de los Hijos Hoy: Conflictos entre Padres y Abuelos

POR PROF OSVALDO MACCIO (LANUS-BS AS-ARGENTINA)

“Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos, sus padres.” – Prov. 17:6

El aporte de la figura de los abuelos a los nietos
La presencia casi cotidiana de los abuelos debería aportar cariño, cultura familiar, amor a las tradiciones, raíces familiares, experiencia, ternura... Su misión tenga que pasar de ahí. Los abuelos deberían ser un complemento de los padres en la educación de los niños en los tiempos que vivimos.
Está bien que los abuelos aporten el “historial familiar”, contándoles a los nietos como eran sus padres cuando eran pequeños”, y su experiencia y su visión de cómo van los nietos a los padres, pero nunca deben actuar directamente sobre ellos sino dirigiendo sus comentarios a los padres. Es comprensible que los padres se molesten ante un abuelo que pretende suplantarles en la educación del nieto, pero harán bien en escuchar a los abuelos si éstos son personas sensatas.

A menudo surgen diferencias entre padres y abuelos por la educación de los nietos. Los primeros no siempre están de acuerdo en cómo tratan los abuelos a sus hijos y éstos no aprueban la forma en que sus hijos educan a sus nietos. Los principales conflictos que se plantean entre padres e hijos por la educación de los nietos aparecen cuando los abuelos pretenden ejercer de padres en vez de abuelos, saltando por encima de los padres. O cuando los hijos abusan de los abuelos y los cargan excesivamente con la responsabilidad de ocuparse de sus nietos. Es importante diferenciar el rol de cada uno. Esta es una gran verdad que por mucho tiempo se pasó por alto, por temor a no tratarla adecuadamente.

Las cosas buenas de la posmodernidad…
En una sociedad cada vez más individualista, una de las cosas buenas que tiene esta situación es que los abuelos y las abuelas han recuperado un cierto protagonismo. Esto es bastante beneficioso también para los niños, porque les permite aprender el concepto de continuidad de la familia.
Al mismo tiempo, se mejora su afectividad y sus conocimientos sobre su procedencia. Por otro lado, los abuelos comparten responsabilidades de su entorno más cercano y se les evita quedar arrinconados por no estar en la vida activa. Es frecuente ver a los abuelos jugando con sus nietos en el parque, a las salidas de los colegios. Son los “abuelos y abuelas baby sitter”.
En las actuales estructuras sociales, la importancia de estos “abuelos cuidadores” es cada vez más evidente. En muchas familias se han convertido en un miembro indispensable que permite el buen funcionamiento del hogar, con una nueva distribución de las tareas familiares.

Establecer las reglas
En este marco idílico, también surgen problemas. No son excepcionales las veces que los roces entre padres y abuelos aparecen en relación sobre la toma de decisiones en torno a los nietos. Para los primeros, puede resultar difícil asimilar que el abuelo o abuela que cuida los niños deba tener una cierta autonomía a la hora de decidir determinadas cuestiones sobre los pequeños. Por otro lado los abuelos pueden caer en el error de pensar que deben asumir la  responsabilidad total del funcionamiento de la unidad familiar.
El saber delimitar el campo de juego, mejorará la relación entre los padres y los abuelos. De esta forma, conocerán ambas partes dónde están los límites y qué parte de responsabilidad comparten sobre los pequeños. No hay que olvidar que los niños son inteligentes y saben aprovechar las situaciones ambiguas en su beneficio (lo hacen ya con los padres). Si notan que hay contradicciones entre unos y otros, intentarán conseguir de una parte lo que la otra les prohíbe.
Los abuelos tienden a dar a los nietos lo que, posiblemente, no consintieron o pudieron dar a sus hijos, educación que estos recibieron y ahora implementan con sus propios hijos.
Esto da lugar a un choque entre las líneas de educación que quieren establecer los  padres y las actuaciones que llevan a cabo los abuelos. Hablar antes entre ellos, permitirá una educación basada, no solamente en juegos y consentimientos, sino más formativa y profunda.

Los abuelos cuidadores de nietos
Se los ve a las salidas del colegio en busca de los nietos para llevarlos a la plaza o parque con la vianda que aquellos mismos han preparado. Conocen todos los dibujos animados de moda y dónde se encuentra la hamburguesería más cercana. Son los abuelos que cuidan de sus nietos mientras los padres están trabajando o disfrutan de un tiempo de ocio.

La figura de la “abuela baby sitter” se está viendo cada vez más, ya que la gente mayor goza de mejor salud y la incorporación de la mujer al mundo laboral es ya una realidad. En muchos casos se produce un abuso por parte de los padres cargando a los abuelos con una responsabilidad que no tienen por qué asumir. Otra cosa es que se produzcan situaciones de necesidad absoluta, -un accidente, una situación económica insostenible, una enfermedad...- Los abuelos son abuelos, pero no padres. Sólo deben actuar como tales cuando los padres no puedan hacerlo.

En las nuevas estructuras sociales, donde la madre y el padre trabajan, es muy importante saber elegir y compartir el cuidado de los hijos con terceras personas. A veces, buscar a la persona idónea es casi imposible y se recurre a los abuelos para esta función.
En una unidad familiar es un grave problema el decidir quien cuidará a los niños cuando los padres están en el trabajo o se toman un tiempo de ocio. Dejar el cuidado de los más pequeños en otras manos puede ser bastante difícil. Muchos de los que viven esta situación cuentan con la ayuda de los abuelos.

Primer mundo.
En ciertos países del llamado primer mundo, es habitual que los abuelos reciban, incluso, una asignación de los padres por responsabilizarse de los nietos. Tanto llega a ser la situación, que los abuelos suelen tener un seguro sobre esta actividad para evitar posibles reclamaciones y demandas de los padres. ¡Tremendo, verdad!

Esta situación todavía no es habitual en la sociedad latinoamericana. No es corriente el pagar a los abuelos por el cuidado de los nietos. La cultura latina siempre ha tenido muy arraigado el cuidado de los pequeños dentro del entorno familiar. No se piensa que sea una actividad lucrativa. Muy al contrario, muchos creen que es una continuidad a sus deberes familiares. No obstante no estaría mal considerar el regalarles a los abuelos unas agradables vacaciones al terminar el período escolar, pero ¡ojo! No con los padres y nietos para seguir haciendo más de lo mismo. ¡Deben ser unas vacaciones solos y a elección de ellos!

¿Nietos mal educados o nietos que son los mejores del mundo?
Conozco casos de abuelos, generalmente no comprometidos con sus hijos y nietos en el cuidado de estos, que opinan que sus nietos “son unos mal educados incorregibles”, desgraciadamente estos conceptos llegan a oídos de los niños produciendo un distanciamiento afectivo muy doloroso.
Está el orto extremo. Los abuelos que piensan que: “sus nietos son los mejores nietos del mundo y sus alrededores” (porque no conocen a los míos…)
Por supuesto, me quedo con el abuelo consentidor. Diríamos que los abuelos, por naturaleza están para consentir, precisamente porque son abuelos y no son padres. Pero no mucho por supuesto, ni contradiciendo los criterios de los padres.

¿Los abuelos deben ser parte activa en la educación a sus nietos
Si se trata de abuelos de los que ven a sus nietos el fin de semana, por supuesto que no deben educar a sus nietos, en el concepto profundo de la palabra. Ésta es una responsabilidad de los padres. Pero si se trata de abuelos que sustituyen a los padres, que cuidan normalmente de sus nietos y por tanto desarrollan la función de padres, sí deben educar, porque en este caso no actúan como abuelos sino como padres. Recordemos por otra parte que educar es “formar”, y en ese sentido todos educamos, hasta un maestro de Escuela Bíblica, aunque lo haga treinta minutos por semana.

El otro extremo…
Es cuando los nietos no llegan a conocer o a tratar a sus abuelos, y viceversa. Se pierden una experiencia que puede llegar a ser muy gratificante para ambos. La relación entre abuelos y nietos es mucho menos conflictiva que la de padres e hijos, y está llena de ternura. Los abuelos vuelven a su infancia con sus nietos, juegan con éstos y reviven recuerdos felices, se sienten útiles...Los nietos se sienten queridos incondicionalmente, lo cual puede ser muy bueno para su autoestima.

Hay abuelos y abuelos concernientes a la vida espiritual de los nietos
No quiero que me crean discriminatorio, pero los principios cristianos deben primar. No siempre se puede elegir a los abuelos que van a estar al cuidado de los nietos. Muchas veces por cercanía, otras por afinidad generalmente se define fácilmente qué abuelos se harán cargo de los nietos. Pero un aspecto muy importante al dejar los hijos al cuidado de los abuelos, es el estilo de vida que estos lleven. Hoy sabemos que en la televisión, los Jardines de Infantes como en algunos hogares el mal hablar es moneda corriente. Los padres se sorprenden del “nuevo vocabulario de sus hijos”. Sería conveniente que si los nietos queden al cuidado de los abuelos estos fueran cristianos o tuvieran principios cristianos, y de no ser así, que respeten los valores bíblicos y cristianos que los padres sostienen en la educación de los hijos.

Quizá deberíamos analizar juntos, padres y abuelos como hacer una realidad efectiva y beneficiosa el texto de Proverbios 22:6: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”

OSVALDO MACCIO es un reconocido hno, maestro de la Palabra,  orador internacional, y autor de libros relacionados con la educación y la sexualidad.

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