Adicciones Sexuales
POR DR JOSE CARBONELL (BAHIA BLANCA-BS AS)
¿COMO SALIR DE LA CONDUCTA ADICTIVA?
“Para Dios todo es posible”
Mateo 19: 26
“Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar.
Andaré delante de Dios en la tierra de los vivientes”
Salmo 116: 8-9
DEFINICION
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¿Cuál es el alcance de la adicción?
La adicción sexual es una dependencia compulsiva y esclavizante que promueve la excitación erótica provocando conductas y pensamientos pecaminosos.
La adicción sexual equivale a inmoralidad.
El sustantivo en el idioma griego es “porneia”, que se traduce en varias porciones de la Biblia, como fornicación o inmoralidad, términos que abarcan los excesos sexuales en diferentes formas.
La adicción sexual esclaviza; el termino adicción lleva como idea ser cautivo o estar como esclavo.
La Palabra de Dios asegura con toda certeza que el hombre puede ser libre de cualquier esclavitud.
La pornografía crea adicción y con frecuencia lleva al adicto a abusar sexualmente de otros.
En la mayoría de los casos de explotación sexual en niños, se descubrió que los adultos culpables poseían toda clase de material obsceno.
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¿Con qué medios se promueve la adicción a los diferentes desvíos sexuales?
El sistema de este mundo es manejado por el mismo demonio.
Este sistema está preparado para que el corazón del hombre se aleje de Dios.
Los diferentes tipos de propaganda o anuncios con mensajes subliminales, la difusión de libros, revistas, películas y videos, acceso permanente por teléfono y por televisión a todo tipo de desviación del sexo son altamente comunes para la sociedad actual.
Es importante saber que la mayoría de los que están hundidos en esta práctica, tuvieron contacto con violaciones, violencia, pornografía, o abusos en la infancia.
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¿Qué peligros existen en la pornografía?
La pornografía es el acto de exhibir la conducta sexual con el fin de provocar lujuria y sensualidad.
La pornografía envilece a la sexualidad humana y ridiculiza los valores humanos llevando a las personas a la inmoralidad.
Debemos afirmar que el hecho que algo sea legal, no significa que sea correcto.
Muchas leyes han sido aprobadas satisfaciendo los reclamos de los hombres, pero olvidaron las leyes de Dios.
Aun cuando la práctica de la pornografía es legal en muchos países no deja de ser obscena e inmoral.
Podemos identificar algunos efectos de la pornografía sobre la psiquis humana:
Despierta deseos de lujuria; representa una conducta sexual ofensiva; carece de valores de la conducta humana sobre la ética, la moral y el amor verdadero.
La obscenidad apela e incita a la vileza y no a la virtud, degradando los valores de la vida humana.
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¿Cuáles son los síntomas de la adicción sexual?
En general cada adicto a este mal hábito siente vergüenza.
Se siente avergonzado e indigno.
La conducta es secreta, siempre vive una doble vida, generalmente vacía ya que la persona se relaciona con sus pasiones. Las relaciones se vuelven abusivas e inestables, especialmente en el matrimonio.
Existe una escalera descendente que lleva a la adicción sexual fuera de control:
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Curiosidad: la tentación inofensiva de ver material relacionado al sexo.
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Adicción: que es el estímulo cerebral recurrente. Cuando una persona experimenta un impulso descontrolado, la glándula suprarrenal envía a la sangre hormonas que se fijan sobre el cerebro provocando emociones exageradas.
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Hedonismo compulsivo: Reacción de auto complacencia. La práctica se vuelve un rito.
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La intensificación del estímulo: Surge la necesidad de ser estimulado con escenas más fuertes y explícitas.
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Pérdida de la sensibilidad: Lo que antes se consideraba pecaminosos llega a ser aceptable.
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Deseo de experimentar lo que hemos visto o proceder a experimentar lo que ha entrado por la estimulación visual.
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Disgusto intenso contra sí mismo por un comportamiento compulsivo. Se pierde la esperanza de cambiar algún día.
Etapas de la adicción sexual:
Cada etapa se presenta con una consecuencia diferente.
La primera etapa se caracteriza por promiscuidad, prostitución, homosexualidad, con conductas ilegales, se considera que no hay victimas
En una segunda etapa, involucran a exhibicionismo, acoso sexual, que lleva un riesgo moderado, con pérdidas de las responsabilidades, siempre involucra a víctimas.
En una tercera etapa: abarca incesto, violaciones, abuso sexual a niños todo esto lleva un alto riesgo psicológico y moral sobre la vida del hombre.
Los sentimientos más comunes:
Nadie vive con más vergüenza, aislamiento y miedo al rechazo que el adicto sexual.
Las personas creen que pueden controlar sus impulsos fuera de sí.
Sentimientos de inferioridad y aislamiento; no pueden confiar en otras personas; ideas equivocadas sobre la sexualidad humana.
Falsas creencias:
Los mensajes que recibimos en la infancia, en especial los relacionados con nuestros valores personales, nuestras relaciones y nuestra sexualidad; han fundamentado nuestras creencias.
De allí surgen nuestras prioridades, decisiones y hábitos.
Si no atendemos a nuestras necesidades en la infancia, como sentirnos amados, tener reconocimiento y vivir en seguridad, en la edad adulta se manifiestará claramente este vacío del alma.
El adicto sexual cree que las pasiones cubren sus necesidades.
Puesto que no confía en las personas, no se arriesga a relacionarse con los demás. Prefiere establecer relaciones con sus pasiones.
Aplicación Espiritual:
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Cómo salir de sus redes:
La adicción sexual equivale a inmoralidad.
En la Biblia, la Santa Palabra de Dios se traduce en varios pasajes como fornicación o inmoralidad, término que abarca toda forma de exceso sexual.
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricias, que es idolatría.
Colosenses 3: 5
La posición del creyente es que ha muerto al pecado. De manera que el que cree en Cristo como Salvador personal no debe dejarse gobernar por el mal.
Dar muerte al pecado no significa que el pecado va a desaparecer totalmente en este mundo o afligir el cuerpo con azotes y privaciones.
Hacer morir el pecado significa una labor profunda y espiritual.
Se necesita crucificar el yo, la carne y el mundo, por la obra del Espíritu Santo en nuestros corazones.
Conviene tener presente el mandato de Cristo a abandonar la ocasión próxima al pecado.
La fornicación, impureza, lujuria, malos deseos, avaricia es idolatría.
“Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y es seducido”
Santiago 1:14
Atraídos y seducidos son términos tomados del arte de la caza y de la pesca.
Se trata de atraer al animal para sacarlo de su escondite.
Pero luego se presenta la carnada mortal, sintiendo un tirón hacia el objeto de la tentación.
La seducción produce un movimiento que puede ser resistido antes que se conciba el pecado: Nadie puede impedir que los pájaros den vuelta por la cabeza, pero sí impedir que hagan nido entre sus cabellos.
Pero al prestar nuestro consentimiento concebimos al pecado.
No existe ninguna adicción que no pueda ser vencida:
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no nos dejara ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13)
Las tentaciones que sufrimos no son sobrehumanas; todas son humanas sujetas a este cuerpo de muerte y sobrevienen a los seres humanos en general.
Aun en medio de la tentación, Dios nos dará la salida, es decir la vía de escape a fin de que no nos hundamos bajo el peso del fracaso por haber fallado a Dios.
Nuestros Padre Celestial sabe qué carga podemos cada uno de nosotros aguantar y cuánto tiempo podremos soportar.
La gracia del Señor es maravillosa y Dios que es fiel no nos abandona sino que con la prueba nos da la salida.
La idea de salida es la de un desfiladero en medio de la montaña.
Lo describen como “el escape de un ejército atrapado entre lugares montañosos saliendo de una situación apremiante por un estrecho pasadizo”.
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica contra su propio cuerpo peca.”
1 Corintios 6: 18
El Apóstol Pablo no quiere decir que la fornicación sea el pecado más grave que exista.
Todo pecado es grave y nos aleja de la presencia de un Dios Santo.
Lo que afirma esta porción de la Biblia es que el pecado de la fornicación, es un pecado contra el mismo cuerpo.
Otros pecados como el robo, el homicidio tienen su esfera fuera del cuerpo.
El término porneia se usa en la relación sexual ilícita.
El cuerpo del Creyente es miembro de Cristo.
El cuerpo del Creyente es el santuario donde el Espíritu Santo vive; debe ser un lugar consagrado y apartado para la adoración y el sacrificio.



